Un primer acercamiento
Comenzamos con una visita de una hora junto a un referente familiar, para conocer el ambiente, las guías y los compañeros.

ACOMPAÑAR EL COMIENZO
El ingreso se construye de forma gradual, en diálogo con cada familia y atendiendo a las necesidades del niño o niña.
Para muchas familias es la primera experiencia de separación. La acompañamos con respeto, empatía y sensibilidad, considerando también su disponibilidad y sus responsabilidades laborales.


Comenzamos con una visita de una hora junto a un referente familiar, para conocer el ambiente, las guías y los compañeros.
Ampliamos el horario de forma paulatina y coordinada cuando el niño se siente cómodo y seguro. Luego invitamos al referente a esperar en el patio, donde el niño puede acercarse si lo necesita. Un objeto de apego puede acompañar esta etapa.
Acordamos salidas breves del referente y aumentamos su duración hasta completar el horario. El proceso puede llevar días, semanas o meses; no tiene un plazo fijo. Cuando la familia dispone de un tiempo limitado, buscamos acompañar esa realidad mediante la contención emocional.